A lo
largo de los tres libros de Los juegos del hambre, Suzanne
Collins transmite muchos mensajes a los lectores. Se ha generado
mucha polémica, hace poco, cuando se estrenó la primera película,
acerca del grado de violencia que aparece en las novelas y los malos
mensajes que pueden dejar, sobre todo a los adolescentes.
Desde
mi punto de vista, la novela no gira en torno a la violencia, sino
que la utiliza para mostrar cómo las autoridades políticas someten
y sometieron, en muchos momentos de la historia de nuestra humanidad,
a las personas y las obligan a hacer cosas. Estos libros no apuntan a
que la violencia sea el centro de la vida, sino a que la libertad de
opinión de las personas y, sobre todo, la igualdad de oportunidades
entre ellas son valores que no deberíamos dejar que nos quitaran
nunca.
Esos
son, para mí, algunos de los buenos mensajes que deja el libro.
Otro
mensaje que puede descubrirse en la trama -este muy cuestionable,
desde mi punto de vista- es que para salvarse uno mismo, es válido
recurrir a cualquier estrategia. Incluso usar a las personas. Por
ejemplo, en el primer libro, Katniss finge estar enamorada de Peeta
para poder ganar los juegos. Esta actitud que toma Katniss no es
moralmente buena, ya que se está aprovechando de alguien y tocando
un aspecto muy delicado de una persona que son sus sentimientos.
En
conclusión, les recomiendo a todos leer la trilogía, ya que son
novelas muy entretenidas e interesantes; nos dan la oportunidad de
viajar a un mundo distinto, nunca visto en nuestra sociedad y
ponernos en el lugar de alguien que vive en ese mundo. Eso sí, hay
que ser lectores críticos e inteligentes y no confundirse con los
mensajes que nos pueden transmitir.
Escrito por: Phineas.
Escrito por: Phineas.